24 de junio de 2026
En la Casa por la Identidad, Felipe Pigna presentó su último libro, “76”, en el que analiza los hechos más importantes del primer año de la dictadura a partir de testimonios, documentos y archivos desclasificados.
“Es un honor estar acá, no es la primera vez que vengo, hay una sensación rara de congoja, orgullo, todo eso mezclado”, expresó Felipe Pigna en la presentación de su último libro, 76. Crónica de un año que cambió nuestra historia para siempre, en la Casa por la identidad de Abuelas, en la ex ESMA, en el marco del ciclo que llevamos adelante con el apoyo del Banco Provincia.
El historiador y divulgador conversó con los jóvenes periodistas Nico Guthmann y Sofi Maschio y sentada en la primera fila estuvo la vicepresidenta de Abuelas, Buscarita Roa, junto a su nieta Claudia y otros miembros de nuestra Comisión Directiva.
“El libro arranca en el año 1973, habla de cómo se planeó el modelo económico y represivo. Que alguien ponga orden era lo que la gente pedía, alimentada por la prensa. Y había un gobierno que no ayudaba a que la gente quiera a la democracia. Ese es el contexto previo del golpe”, repasó Pigna.
La connivencia de los grupos de poder y los medios, la pata cívica del golpe, está presente en el libro. Pigna subrayó “la vinculación estrecha entre los grupos de poder, el círculo rojo, con la prensa”. Y amplió: “La campaña más fuerte contra la democracia comienza después de las reuniones con los grandes empresarios. Los dueños de la Argentina empiezan a armar el modelo económico, pero también el represivo, que tenía que ser diferente al chileno, que había sido muy evidente con muertos en la calle”.
Pigna recordó una entrevista que le realizó en 1995 a José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura, y además subrayó que el plan estaba explícitamente formulado. “En estas reuniones se habla del modelo represivo. Está explicitado en al menos seis documentos. El último, el plan de batalla, donde se explica qué hay que hacer y cómo. Está documentado prolijamente.
“La preparación del plan económico fue perfecta, sistemática y empezó antes del golpe. El primer objetivo fue destruir el salario. Es el gobierno que más destruyó el salario real. En un año lo bajó un 30 por ciento. Esa masa de dinero fue a parar a los grandes grupos económicos a través de subsidios, de renta financiera. Al Grupo Socma de Macri, Pérez Companc, Bulgheroni. Miles de millones de dólares de transferencia. El plan de Martínez de Hoz es punto por punto lo que está haciendo ahora Milei: liberación de precios, libre importación, fomento de renta financiera, destrucción de pequeña y mediana empresa”.
La charla entre Guthmann, Maschio y Pigna continuó por el capítulo del libro dedicado a la resistencia cultural. “En tapa están Charly, Rodolfo Walsh”, planteó Guthman, a lo cual Pigna respondió que quería sacar del imaginario la “idea de apagón cultural”. “Hubo mucha gente que dio su vida para que no haya un apagón a pesar de la censura, la represión, la persecución –afirmó–. La gente seguía componiendo, haciendo cine, revistas. Me parece injusto esto del apagón cultural”.
“En una conferencia Videla define al subversivo. No es solamente el guerrillero, es el pintor que pinta por fuera de la academia, el hijo que desafía a su padre, el que va contra la tradición. Amplía y define ese concepto y el Gobierno lanza una ofensiva muy fuerte. Con los libros infantiles había un ensañamiento. Sobre un libro de Laura Devetach dicen que lo prohíben porque promueve la solidaridad, la empatía, los valores asociativos, es antibélico. Todo lo que nos parece genial les parecía tremendo”.
Ya en diálogo con el público, el historiador se refirió al proceso político actual. “Lo nuevo es la crueldad explicitada, antes eran crueles, pero no se jactaban. Este plan, además, tiene un aspecto eugenésico. El modelo es el mismo con un nivel de salvajismo que no vi, por la jactancia. Hay que resistir”, sostuvo Pigna y enfatizó lo importante que es no callar.
La presentación culminó con la firma de libros y la foto conjunta. “Este era el lugar donde yo quería presentar el libro. Me siento muy honrado, concluyó Pigna.
Fuente: Abuelas
Autor/a: Abuelas
Compartí
